Xantolo es una marca mexicana de diseño en piel que une oficio, territorio y pensamiento contemporáneo.
Cada pieza se diseña y se produce en series pequeñas, respetando el tiempo del material y del proceso manual.
Trabajamos la piel como un material vivo: cambia, se marca y envejece con quien la usa.
Entendemos el diseño no como tendencia, sino como una relación duradera entre objeto y persona.
Xantolo nace desde el diseño industrial, pero se construye en el taller, donde la mano, el error y la variación forman parte de la identidad de cada pieza.
Xantolo surge en San Luis Potosí como una búsqueda personal por crear objetos honestos, funcionales y con significado.
Desde el inicio, el proyecto se alejó de la producción masiva para centrarse en el oficio, el material y el valor del trabajo hecho a mano.
El nombre Xantolo hace referencia a la celebración huasteca del Día de Muertos, entendida no solo como ritual, sino como una forma de honrar la memoria, el tiempo y la continuidad.
Esa idea atraviesa la marca: diseñar piezas que acompañen la vida cotidiana y que, con el uso, construyan historia.
Con el tiempo, Xantolo ha crecido en líneas de producto que responden a distintas formas de habitar el diseño, sin perder su raíz artesanal ni su vínculo con el territorio.
Diseñar y producir piezas en piel que integren funcionalidad, oficio y significado cultural, respetando los procesos manuales, el material y el tiempo necesario para crear objetos duraderos y conscientes.
Consolidar a Xantolo como una marca de diseño en piel reconocida por su coherencia, su relación con el territorio y su manera honesta de producir, demostrando que el diseño artesanal contemporáneo puede ser sostenible, relevante y profundamente humano.
Valoramos el trabajo manual, el conocimiento del material y la experiencia adquirida en el taller.
Creemos en los procesos lentos, en la producción consciente y en piezas que se transforman con los años.
Diseñamos desde México, reconociendo nuestras raíces culturales y el contexto que nos rodea.
Mostramos los materiales, los procesos y las decisiones tal como son, sin artificios.
Cada pieza tiene un propósito claro y está pensada para usarse, no solo para verse.
Diseñamos objetos que acompañan la vida y conservan la historia de quien los usa.